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lunes, 1 de septiembre de 2014

RECUPERA LA SILUETA TRAS TUS VACACIONES DE VERANO

Si en vacaciones te has permitido algún capricho que otro… Y ahora vienen los remordimientos… No te preocupes, ¡por suerte todo tiene solución! Y aquí te dejo unos consejillos para que empieces recuperar la línea:
  • Pésate sin miedos ni obsesiones. Es importante tener un dato objetivo como referencia y así poder marcarte unos objetivos, con pesarse una vez a la semana siempre en las mismas condiciones es suficiente. Ten en cuenta, que es una herramienta más, pero no debe convertirse en una obsesión, el peso está sujeto a un sinfín de cambios (hormonales, medicamentos, patologías, etc.).
  • Unos hábitos alimentarios saludables. Comienza a recuperar la rutina, realiza 5 ingestas al día (desayuno, media mañana, comida, merienda y cena) para llegar con menos ansiedad a las comidas principales del día.
  • Picoteos menos calóricos. Evita los snacks, los helados y la bollería industrial. Comienza a introducir fruta fresca, lácteos desnatados y sándwich de fiambre (jamón york o pavo) a la hora de la media mañana y la merienda.
  • Deja la sal en el salero. Evita añadir sal de forma intencionada en las comidas, el aporte de sodio puede favorecer la retención de líquidos. En su lugar puedes elegir especias y condimentos que enriquecerán tus recetas de forma saludable.
  • Bebe agua. Olvídate de los refrescos, los gin tonics y las cervecitas: toca rehidratarse ¡AGUA, AGUA Y AGUA!
  • Aumenta la actividad física. Hay muchas maneras de hacer ejercicio, yo te propongo una (de las miles que hay:


1.       descárgate una APP en tu móvil (android o iphone o lo que sea…) o cómprate un podómetro.

2.       Primer objetivo: 10.000 pasos a la semana ¿te parece difícil? Seguro que no lo es.

3.       Segundo objetivo: aumentar el número de pasos semanal (de 5.000 en 5.000).

4.       Tercer objetivo: aumentar la velocidad (con un cronómetro, reloj o lo que sea…).
  • No seas drástica (la más importante). Dejar de comer, prohibir alimentos o someterse a dietas milagro es el camino fácil para solucionar a corto plazo tus problemas (conllevan efecto rebote siempre). Yo te propongo fuerza de voluntad, constancia y dieta equilibrada ¡ÁNIMO!



viernes, 23 de mayo de 2014

DESMONTANDO MITOS NUTRICIONALES SOBRE EL AGUA

¿Cuántas veces habré oído que el agua engorda? Por lo menos mil millones de veces
¿Cuántas veces me habrán preguntado si pueden beber agua durante las comidas o es mejor beber entre horas? Unas tropecientas veces también.


Pues para que no me pregunten más quiero aclarar hoy que el agua forma parte indispensable de nuestro organismo (somos el 65% agua). Además, el agua desempeña numerosas funciones vitales:
  • se le llama el disolvente universal
  • es termorreguladora
  • elimina reisduos
  • regula la función intestinal
  • etc, etc (no me voy a enrollar más, podéis poner en cualquier buscador la palabras: funciones del agua en el organismo y os saldrá muchísima información)
Todos los organismo internacionales (FAO, OMS, etc.) recomiendan que por lo menos lleguemos a beber 2 litros de agua al día.
Y por si fuera poco, NO APORTA CALORÍAS, ni una caloría más por tomarla antes, durante o después de las comidas (o en el momento del día que os apetezca beber). Tenéis que tener claro que para que un alimento engorde tiene que aportar calorías, por lo tanto es imposible que por tomar mucha agua engordéis. Y si alguien no toma agua porque dice que retiene líquidos, SE EQUIVOCA, ya que el agua disuelve muchas sustancias, entre ellas el sodio (uno de los principales componentes de la sal de mesa o cloruro sódico), y cuanta mayor cantidad de agua bebamos, máyor diuresis habrá y más líquidos se expulsarán. Por lo tanto, si alguien no quiere retener líquidos le recomiendo varias pauta básica:
  • Dieta rica en alimentos vegetales (tienen mucho potasio, que es diurético)
  • No añadir sal de forma intencionala a las comidas (deja la sal en el salero)
  • Bebe suficiente cantidad de agua
  • Reliza ejercicio físico moderado




TRUCO:Además, os recomiendo que, si estáis a dieta, toméis agua con gas durante las comidas principales del día. Gracias a sus burbujas parecerá que estáis tomando un refresco (podéis adornarla con una rodajita de limón y unas hojas de menta para darle un poco de gracia) y os dará una falsa sensación de plenitud en el estómago, provocando que os saciéis antes.



jueves, 28 de noviembre de 2013

DESMONTANDO MITOS NUTRICIONALES: ¿SALTARSE LA CENA AYUDA A ADELGAZAR?


Se me ha ocurrido lanzar una nueva sección en el Blog. ¿Qué os parece si os hablo de todas aquellas dudas que os surgen cuando estáis a dieta? Si os comento ¿qué hay de verdad y qué hay de mentira en los rumores que circulan de boca en boca? Creo que puede ser una información muy práctica para todos.
Hoy comienzo con la sección dándole vueltas al tema de la cena. Y es que muchos de mis pacientes piensan que saltándose la cena pueden compensar algún exceso cometido durante el fin de semana, incluso que esta técnica puede agilizar la pérdida de peso en un proceso de adelgazamiento.
Bajo mi punto de vista, estáis cometiendo un gran error. Es cierto que la cena debe ser la ingesta más ligera del día, ¡pero no debéis saltárosla!

Os voy a dar tres razones para convenceros:
·         Para evitar sentaros a la mesa a la hora de cenar vais a tender al picoteo, ya sea por envidia al ver alimentos que os apetecen o por sensación de hambre. Así que váis a ingerir “calorías invisibles”, tendréis la sensación de no haber comido nada y en realidad habréis ingerido más calorías de las que os pensáis.
·         Vais a notar que al día siguiente tenéis una pérdida de peso transitoria. Pero no os emocionéis demasiado, porque habréis hecho un gran esfuerzo para verlo reflejado en la báscula, ¡tan sólo por un día!
·         Vais a levantaros con un hambre  voraz (o como digo yo: con hambruna perruna debido a la hipoglucemia después de tantas horas de ayuno), con ganas de comeros todo lo que se ponga por delante de vuestras narices. Esto es un peligro porque el tener hambre en lugar de apetito, podéis caer en la tentación y escoger alimentos más calóricos. ¿Quién podrá resistirse a un riquísimo chocolate con churros después de estar 12 horas sin probar bocado?
Por eso insisto en recomendaros:
·         Recordad que lo ideal es hacer 5 comidas al día.
 
·         Cuidad las formas culinarias y la preparación de las cenas, comer ligero no significa que deba ser soso o tener mal sabor.
·         Llegad a la cena con apetito, pero no con hambre. Así conseguiréis comer lo justo a la hora de cenar y preparar recetas más ligeras.
·         No os saltéis la dieta con la excusa de: Total, por un día…. Que luego vienen los remordimientos y las compensaciones autoimpuestas que desequilibran la dieta.